Puede parecer increíble, pero la córnea —la estructura transparente donde actúa el láser durante una cirugía refractiva— no posee vasos sanguíneos. Su transparencia depende precisamente de ello.
En lugar de recibir sangre, obtiene oxígeno directamente del aire y nutrientes de las lágrimas y del humor acuoso del ojo. Esta característica es una de las razones por las que puede mantenerse completamente transparente y permitir el paso de la luz hacia la retina.
La cirugía LASIK y PRK aprovechan esa anatomía única para remodelar la córnea con una precisión de micras, sin afectar otras estructuras internas del ojo.
En OJOS LÁSER, conocemos la extraordinaria anatomía de tus ojos y utilizamos tecnología de alta precisión para corregir tu visión respetando al máximo la estructura natural de la córnea. Porque ver bien comienza con cuidar cada detalle.

