Cuando escuchamos la palabra “láser”, solemos imaginar un haz de luz intenso. Sin embargo, en cirugía refractiva la verdadera protagonista es la precisión.
El láser excímer elimina cantidades microscópicas de tejido corneal. Para ponerlo en perspectiva, un cabello humano suele medir entre 60 y 100 micras de grosor, mientras que el láser trabaja con modificaciones mucho menores y perfectamente calculadas para cada paciente.
Además, los equipos modernos incorporan sistemas de seguimiento ocular que detectan los movimientos involuntarios del ojo cientos o incluso miles de veces por segundo, ajustando el tratamiento en tiempo real para mantener la máxima precisión.
Gracias a esta tecnología, la cirugía refractiva se ha convertido en uno de los procedimientos más precisos de toda la medicina.
En OJOS LÁSER, combinamos experiencia médica y plataformas láser de última generación para ofrecer tratamientos seguros, personalizados y con un alto nivel de exactitud.

